domingo, 11 de abril de 2021

Fetiches





Compró una paradoja como mascota para sus hijos. Ellos contentos le daban de comer contradicciones, incoherencias y antítesis. Creció y creció y se hizo tan grande que se produjo un hecho paradógico: la casa se llenó de sentido común.

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Mutismo

Le dio su palabra y desde entonces no ha vuelto a hablar con nadie. Desde entonces guarda algo en la boca: un sabor tibio, una humedad dulce...