domingo, 26 de abril de 2026

Abracadabra





Escribió unas palabras mágicas y el cuento desapareció. Al principio pensó que había fallado. Revisó la hoja y estaba en blanco. Miró la mesa y estaba intacta. Pero al tratar de recordar faltaba algo. Sabía que había escrito algo pero no qué, como si las palabras hubieran sido más eficaces de lo previsto y hubieran borrado también su rastro. Intentó repetir el conjuro y nada. Intentó recordarlo y menos. Entonces comprendió dónde estaba el truco. No había hecho desaparecer el cuento. Había hecho desaparecer la necesidad de contarlo. Y se quedó allí como suspendido, sin saber si aquello era un fracaso o la forma más perfecta de la magia.




1 comentario:

  1. Perder la necesidad de contar algo debe ser mucho peor que el no saber cómo hacerlo. Es un hechizo terrible.

    Saludos,
    J.

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