Diego levantó la vista del nanocuento que leía y observó, sorprendido, como una mujer, sentada frente a él en el vagón del metro, escribía un microrrelato de un viajero llamado Diego que leía frente a una escritora de cuentos, un relato hipercorto. Entonces Diego bajó la vista. El cuento había terminado.
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Santa Juana en las cocinas del infierno
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¿Quién muere primero? ¿El personaje o el lector?
ResponderEliminarSaludos,
J.