Rebuscaba entre los desperdicios de la basura cada noche. En cada contenedor encontraba las cosas inútiles que la gente arrojaba: altruismo, poesía, calma… Un día encontró un verdadero tesoro: su vida que se había caído dentro.
Entonces me pregunté que, si la gente es así realmente, los que estábamos en aquel bar no existíamos. Éramos virtuales. Apuré el vaso. El lí...
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