Rebuscaba entre los desperdicios de la basura cada noche. En cada contenedor encontraba las cosas inútiles que la gente arrojaba: altruismo, poesía, calma… Un día encontró un verdadero tesoro: su vida que se había caído dentro.
Le dio su palabra y desde entonces no ha vuelto a hablar con nadie. Desde entonces guarda algo en la boca: un sabor tibio, una humedad dulce...
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