domingo, 17 de marzo de 2019

El hombre de las tres íes



—Yo soy el hombre de las tres íes —me dijo de sopetón.
—No entiendo –le contesté sorprendido.
—Sí. Primero fui el hombre invisible para las mujeres que me interesaban; después fui el hombre imposible para las que me quisieron; y ahora, cumplida cierta edad, soy el hombre inservible para todas ellas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Mutismo

Le dio su palabra y desde entonces no ha vuelto a hablar con nadie. Desde entonces guarda algo en la boca: un sabor tibio, una humedad dulce...