domingo, 28 de julio de 2024

Pasajeros



Me quedé dormido en el vagón del metro entre las estaciones de Ataraxia y Thaumazein. Acostumbro a echar una cabezadita cuando el cansancio me vence de vuelta a casa y, en ocasiones, me paso y llego hasta Irrestricto con lo que supone de pérdida de tiempo. Pero en esta ocasión noté que alguien tocaba mi hombro y mientras despertaba oí la voz joven de una mujer que me decía: ya llegamos. La miré con agradecimiento mientras me apeaba del vagón vacío.



1 comentario:

  1. Hay que ser agradecido con quienes nos ayudan sin que se lo hayamos pedido.

    Saludos,
    J.

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