domingo, 25 de junio de 2023
domingo, 18 de junio de 2023
Altas capacidades
domingo, 11 de junio de 2023
Urgencias
Trabajaba como médico en una ciudad portuaria. Hacía guardias de veinticuatro horas en el hospital. Le gustaba montar en bicicleta y tocaba temas de Miles David a la trompeta. Y nunca antes de esa noche se había enfrentado al hecho de tener que curar de urgencia a una sirena.
domingo, 4 de junio de 2023
domingo, 28 de mayo de 2023
Vida onírica
He soñado que me moría pero que estaba vivo y observaba angustiado la vida estando muerto.
domingo, 21 de mayo de 2023
Paganismo
Al pasar junto al jardín de una casa escucho rogar a una mujer mayor: «¡Zeus!¡Zeus!». De inmediato imagino que está implorando a los dioses antiguos. Y, al momento, descubro decepcionado que es una llamada al nieto que chapotea en una piscina de plástico. Y pienso: Oh, dioses del Olimpo, ¡qué bajo habéis caído!
domingo, 14 de mayo de 2023
domingo, 7 de mayo de 2023
Al otro lado
Él sentía por ella un amor trans desde su yo femenino abandonado. Ella lo quería desde el hombre que fue.
domingo, 30 de abril de 2023
Fisgoneo
domingo, 23 de abril de 2023
Inocencia primera
—Hay muchas maneras de quererse y esta es una de ellas —le confesó.
—¿Cómo?
—Sin saberlo.
domingo, 16 de abril de 2023
domingo, 9 de abril de 2023
Nefelibata
—No te enteras de nada; siempre estás en las nubes —le reprochó.
—Siempre no, en ocasiones bajo en forma de lluvia.
domingo, 2 de abril de 2023
Low cost
Acababa de facturar la maleta en una máquina de autoservicio del aeropuerto y se sentó a esperar el momento de su partida. Observaba distraído los vídeos que aparecían en una aplicación de su móvil, cuando un joven se acercó para ofrecerle un pasquín. En la hoja se informaba sobre las demandas de las personas que trabajaban para una línea aérea y se anunciaba un paro. Cogió el papel con desconfianza y lo ojeó de manera rápida hasta que su mirada se detuvo en la palabra huelga.
—¿Cuándo comienza la huelga?
—Hoy —le respondió con energía—. Pedimos una mejora salarial porque nos están pagando una miseria por hora trabajada.
Esbozó una mueca expresando un gesto de asentimiento hipócrita con la demanda que le planteaba y mientras el hombre se alejaba, recordó que él viajaba con esa compañía, famosa por ser de bajo costo. Le incomodaron, de pronto, dos pensamientos: el fastidio de que suspendieran su vuelo y que aquella reivindicación, si era atendida, desencadenaría una subida de precios.
La llamada por megafonía para embarcar lo sacó de su reflexión contrariada. El viaje fue plácido. Aterrizó y volvió a casa donde le esperaba una carta sobre los planes que su empresa había decido ejecutar, reduciendo costes con menos personal.
domingo, 26 de marzo de 2023
Acrobacias
Acudió al festival aéreo con la convicción de que vería un gran espectáculo. Madrugó para coger sitio en la playa, un lugar estratégico a ser posible. Desde que leyó El principito, el mundo de los aviadores había sido muy sugerente para él. Imaginaba volar sobre los mares azules, los desiertos amarillos, las selvas verdes y las blanqueadas cumbres. Sentía tanta admiración por las aeronaves como miedo a despegar sus pies del suelo, por ello no perdía oportunidad de acudir a las exhibiciones de las máquinas voladoras.
Aquella mañana el sol no terminó de salir, al contrario, un denso banco de niebla ocupó los largos kilómetros de la ribera. El agua del mar igual que una balsa de aceite y ni una pizca de brisa, hacían presagiar un mal desenlace.
La espesura de la neblina casi oscureció el día y era imposible distinguir a alguien. Oía su voces lejanas y desnortadas sin ver nada. Después ruido de motores, ovaciones y aplausos, pero él seguía sin poder observar qué pasaba. Primero sintió ahogo, más tarde frustración y, al final, hundimiento por no saber escapar de esa realidad borrosa y laberíntica.
Cuando la bruma desapareció los rayos solares comenzaban a sucumbir por el horizonte marino y en la costa no quedaba nadie. Agotado volvió a casa.
Al llegar a su barrio le recibió una enorme pancarta: ‘Exhibición y concurso de vuelos acrobáticos con aviones de papel’. Su rostro se iluminó.
domingo, 12 de marzo de 2023
Relato soñado
Cuando sus ojos se adaptaron a la semioscuridad buscó una linterna para moverse dentro del apartamento que no encontró porque alguien la había cambiado de lugar. Miró entonces a través de los cristales. Todo quedó silencioso y en tinieblas durante unos segundos que parecieron eternos hasta que, de repente, se hizo la luz y ese fogonazo le hizo bajar los párpados por el dolor que le causaba tanta claridad.
Seguidamente reinició su ordenador y vio con satisfacción como todo volvía a estar bien, sus proyectos, programas y aplicaciones. Buscó el trabajo y no lo halló, desesperada consultó con un amigo informático para que le ayudara y no obtuvo solución.
Los estados anímicos por los que pasó fueron desde el desconsuelo hasta la desesperación, pasando por estar deprimida y renegar de la escritura.
Era su narración soñada.
Era su narración soñada.
domingo, 5 de marzo de 2023
domingo, 26 de febrero de 2023
Madrugadas etílicas
—¿Tomamos una copa más? —preguntó.
—Tú quieres emborracharme —le respondió esbozando una sonrisa.
—Por supuesto, para que te aproveches de mí.
domingo, 12 de febrero de 2023
Cortazianas
Apoyaba mi barbilla en el cañón del CETME mientras oía la radio por los auriculares. Era la última guardia del inacabable servicio militar cuando la noticia me sorprendió en la garita y me revoleó contra la pared. Fuera llovía con la mansitud que sólo puede hacerlo en Galicia, donde la acuosidad cae con tristísima delectación. Dentro de mí también empezó a lloviznar y no escampó en muchos días.
Aún de noche amanecería al poco y, entonces, el día tendería a empeorar dado el impactante espesuramiento del boletín informativo en mis oídos. Lentamente el paisaje urbano se metalizó de azul.
Al terminar fui a mojar las magdalenas en la tristeza de aquel desayuno antes de acercarme al barracón. En el cuerpo de armas aflojé el cinturón y dejé las municiones y el fusil en la armería igual que quien deja media alma en su camino. Al llegar la camareta estaba vacía, inoportuna e injuriosamente. Se me cuajaron los claros de los ojos como queriendo llorar, pero sin lagrimear y comencé a escuchar un murmullo de voces en la soledad de la sala. La luz saltaba desde la calle general Alesón queriéndose comer la húmeda penumbra. En el exterior, la mañana llúvida aceleraba su ritmo de vida urbana y escolares volantones caminaban hacia la escuela aferrados a sus madres.
En Argentina engrupir significa hacer creer una mentira. Eso quizás fue lo que pasó en el parte radiofónico del 12 de febrero de 1984, rumié pensante, entre tanto terminaba el retén de vigilancia. Su muerte tenía que ser una falacia porque los inmortales nunca desaparecen. Nosotros sí que morimos en el acontecer de nuestra funda existencial, lo mismo que gusanos de seda que abandonan su ovillo vital y se transforman en sueño alado. El belgicano continuaría con su gargarizar de erres, flaco y barbado auditor de jazz. Una fama y un cronopio marcharían, cogidos de la mano, a coleccionar heterogramas.
Años más tarde me senté sobre una fría lápida de mármol blanco que cubrían rosas marchitas en Montparnasse. Encendí un cigarrillo y decidí contarle lo mal que lo había pasado en aquella amanecida. Sé que me escuchó, no más.
*Según la Patafisica este de
febrero es un mes cortaziano
domingo, 5 de febrero de 2023
domingo, 29 de enero de 2023
Rubicundos
Los adoradores del ocaso, con sus súplicas, detuvieron el sol antes de ponerse y lograron arrebolar sus pupilas. Desde entonces llevan fuego en la mirada.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Mutismo
Le dio su palabra y desde entonces no ha vuelto a hablar con nadie. Desde entonces guarda algo en la boca: un sabor tibio, una humedad dulce...
-
Olvidó la cabeza en su casa y comprobó que podía actuar de igual manera. Lo notó, sobre todo, porque nadie hizo ningún comentario. Se duch...
-
Aquella mañana vio cómo por el ojo del huracán subían al cielo las vacas que pastaban junto al arrozal. Al atardecer comenzó a llover arroz ...